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Talento y creatividad

Talento y creatividad

Marina400pxEl filósofo y educador José Antonio Marina clausurará Insurance World Challenges 17 que tendrá lugar en Madrid el 15 y 16 de junio con una lección magistral, “El talento y los mecanismos de la creatividad”.

Filósofo, escritor y pedagogo, Catedrático excedente de filosofía en el instituto madrileño de La Cabrera y Doctor Honoris Causa por la Universidad Politécnica de Valencia.

Director de la Cátedra Universidad Antonio Nebrija sobre Inteligencia Ejecutiva y Educación, para estudiar el modo de generar talento.

Miembro del Comité Científico de la Fundación Alcohol y Sociedad.

Mentor del área Filosofía del Talento y Educación para el Talento de Human Age Institute de ManpowerGroup.

Director Fundación Universidad de Padres, Director Centro de Estudios en Innovación y Dinámicas Educativas.

Premio Nacional de Ensayo, Premio Anagrama de Ensayo, Premio Giner de los Ríos de Innovación Educativa, Premio de Periodismo Independiente Camilo José Cela, Premio Juan de Borbón al mejor libro del año, y la medalla de oro de Castilla-La Mancha.

COI. Profesor Marina, en su libro “Objetivo: generar talento, cómo poner en acción la inteligencia” nos propone una definición de talento relacionado con la inteligencia, la acción y los resultados, atributos todos ellos dinámicos, frente a una concepción más estática, de bien finito y escaso que usted califica de anticuada. ¿Qué efectos beneficiosos puede tener su concepción del talento en el momento actual de las empresas preocupadas más por “retener” o “atraer” talento?

JAM. “Talento” es una palabra que se usa mucho sin precisar su significado. El modelo de inteligencia que llevo elaborando desde hace muchos años distingue entre “inteligencia” y “uso de la inteligencia”. Una persona puede tener una inteligencia extraordinaria, según los test normalmente utilizados, y no utilizarla bien, por falta de control, pereza, miedo, o mala estructuración de sus contenidos. Por ello, lo que resulta más importante es el uso que se haga de la inteligencia, su desempeño final. Esto es lo que denomino “talento”. Tiene que ver, en efecto, con la acción. Por ello el talento es la capacidad de (1) elegir bien las metas (2) manejar la información, gestionar las emociones, buscar aliados, poner en marcha las virtudes ejecutivas, y (3) actuar eficientemente.

Hasta ahora se había considerado que el talento era innato, pero ahora sabemos que no existe antes de la educación. La educación ha de ser generadora de talento.

Sin embargo, las empresas siguen con una idea anticuada (o tal vez perezosa) del talento. Creen que el talento es innato, una cantidad fija, y que lo que hay que hacer es buscar el que hay y atraerlo y mantenerlo, normalmente a base de talonario. Esta situación ha creado una situación que reflejaba un artículo de la Harvard Bussines Revue titulado: ¿No está sobrevalorada la economía del talento? Su tesis era que se estaba pagando demasiado dinero por atraer talento, y que eso perjudicaba el balance de las compañías. Estoy de acuerdo. Por eso, creo que las empresas deben “generar s propio talento”:

COI. ¿No cree que su concepción positiva y dinámica del talento puede ser un factor que propicie espacios favorables en las empresas para el desarrollo de la inteligencia compartida, al servicio de la creación compartida que usted señala en su “Gran Proyecto Ético”?

JAM. Durante muchos años me dediqué a estudiar la inteligencia individual. Tardé mucho en darme cuenta de que la “inteligencia individual” es una abstracción que no existe en la realidad. La inteligencia siempre se desarrolla en relación con un entorno social que la estimula o la deprime, la expande o la bloquea. Eso me llevó a interesarme por la “inteligencia compartida”, es decir, aquella que emerge de situaciones sociales. Un caso extraordinariamente interesante es la “inteligencia de las organizaciones”, que no es el conjunto de inteligencias personales que trabajan en ella, sino la inteligencia que tiene la empresa como organismo. Por lo tanto, podemos hablar también del “talento de las organizaciones”. Una empresa con talento es aquella en que un grupo de personas que tal vez no sean extraordinarias, por el modo de trabajar, producen resultados extraordinarios”. Ese plus surge de la organización. Al estudiar la sociedad en su conjunto, vemos que su talento se demuestra en como resuelve los problemas de la convivencia, en los valores que defiende y pone en práctica. Eso es la ética, que es la manifestación del talento de las sociedades.

COI. Observando el mapa de las empresas en el mundo, podemos percibir unas donde el ecosistema es favorable para que crezcan, se desarrollen e interrelacionen los talentos, y otras que, por el contrario, cercenan y dificultan su expresión y acción, ¿comparte usted esta percepción? Y en caso afirmativo ¿cuáles son causas y qué efectos traen consigo?

JAM. En efecto, hay empresas con talento y sin talento. Hay organizaciones que no tienen bien organizados sus proyectos de aprendizaje, tienen un mal clima de trabajo donde no se favorecen las iniciativas personales sino que se fomenta la rutina, que son excesivamente jerárquicas, o en las que no se saben reconocer los méritos de los empleados o se dan mal las recompensas. Todas esas cosas influyen negativamente en los resultados.

COI. La industria aseguradora, como las demás, está inmersa en la ola de la llamada 4ª revolución industrial o tecnológica, ¿en qué medida la construcción de un modelo empresarial basado en su definición del talento creativo, en acción, puede ayudar a navegar con éxito en los océanos desconocidos?

JAM. Los cambios acelerados que experimenta la sociedad han impuesto una ley inapelable: Para sobrevivir, las empresas deben aprender al menos a la misma velocidad con que cambia el ambiente, Y si quieren progresar, deben hacerlo a mayor velocidad. Esto exige creatividad al menos en cuatro dimensiones: (1) en la creación de nuevos productos, (2) en la organización del negocio aprovechando los cambios tecnológicos, (3) creando nuevas formas de relacionarse con los clientes, (4) cuidando la imagen de marca, lo que exige acciones hacia la sociedad que la hagan atractiva. Una empresa debe crear valor para el usuario, y también valor para la sociedad. Por eso, las acciones de responsabilidad social son muy interesantes.

COI. ¿Nos puede dar algunas pinceladas del contenido de su intervención del próximo día 16 en el Insurance World Challenges 2017?

JAM. Mi punto de partida es que vivimos en una “sociedad del riesgo y de la precariedad”, lo que va a proporcionar un enorme campo de acción a las entidades aseguradoras, que tendrán que inventar modos nuevos de dar seguridad a la sociedad. Por otra parte, el negocio se ha hecho cada vez más difícil. Por ejemplo, la aparición de los “buscadores de seguros” supone una intensificación feroz de la competencia. Ambas cosas exigen una respuesta creativa. Pero de nada vale que repitamos como un mantra que hay que innovar, si no decimos como puede hacerse. Lo que quiero explicar es lo que sabemos acerca de los mecanismos de la creatividad individual y empresarial, y de cómo podemos fomentarla.

COI. ¿Qué razones para venir le daría al ejecutivo que está analizando la agenda del evento?

JAM. Recordaré la ley que mencioné antes: “O se aprende más deprisa de lo que cambia el entorno, o no es posible progresar”. Este evento debería servirnos a todos para aprender.

Acerca del autor

Somos una Empresa de comunicación y gestión del conocimiento asegurador en RED dirigida a las empresas y profesionales iberoamericanos, especializada en Comunicación Corporativa, Gestión del Conocimiento, Consultoría Estratégica y Eventos para la Industria Aseguradora.

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