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¡Es nuestra obligación….alzar la voz!

¡Es nuestra obligación….alzar la voz!

marta_uriarteEscribe: Marta Uriarte, Directora Gerente Puente Bizkaia, Patrimonio de la Humanidad

Como continuación al  magnifico articulo escrito por nuestra compañera María Ameijeiras  bajo el titulo “Construyendo una nueva cultura empresarial“, el cual suscribo íntegramente, y aprovecho para felicitarle por el mismo, considero  que es una  obligación para aquellas mujeres que, por diversas circunstancias han alcanzado puestos de responsabilidad en el mundo de la empresa, el alzar su voz con la única finalidad de dar testimonio de nuestras experiencias para allanar el camino, y alentar a las futuras mujeres que libremente decidan tomar este camino en el mundo de la empresa .

Un camino no exento de dificultades, lleno de esfuerzos, sacrificios, renuncias,   jornadas indefinidas sin sentido, donde se premia más la presencia que la  eficiencia, donde hay que estar continuamente demostrando la valía personal, donde el actuar distinto, pensar distinto, hacer diferente asusta e invalida, debido a unos estilos de dirección rígidos y competitivos, junto con  una escasa sensibilidad de las empresas por la conciliación familiar, y un reconocimiento diferenciado en función del genero.

En resumen un camino difícil, yo personalmente recuerdo mi no disfrute integro de mis bajas maternales, por un exceso de responsabilidad mal entendido e ingenuidad, asumiendo un gran esfuerzo por intentar  conciliar ambas jornadas, y con la sensación de no poder llegar a todo pero había que estar ahí e intentarlo.

Esta considero ha sido la realidad de muchas mujeres, a la cuales la Universidad no las prepara para estas situaciones, y no queda más remedio,  con acierto y errores, tirar de una misma hacia adelante y abrirse camino , y no desistir si realmente es la opción  elegida, pero sin olvidar nunca que nuestra dignidad personal y confianza en nosotras mismas está por encima de absolutamente todo, aunque  muchas veces nos hagan dudar  y nos toque vivir situaciones realmente difíciles por una total falta de respeto .

Como bien dice María, en este arduo camino, no  solo existe un techo de cristal  o lo que es lo mismo ese conjunto de normas no escritas o cultura de empresa que dificultan su acceso. También existe un “techo de cemento” auto impuesto por elecciones personales, que ante las  largas jornadas laborales propias de la función directiva, el carácter marcadamente competitivo, y la escasa sensibilidad de las empresas por la conciliación de la vida familiar y laboral hace a muchas mujeres rechazar la promoción a puestos directivos.

Así pues, y dado que las empresas son el reflejo de la sociedad actual en la que vivimos, nos encontramos que solo un 24 % de  mujeres ocupan cargos directivos y en el mundo solo un 14 %  de empresas cuentan con una mujer como consejera delegada. Pero dichas cifras parecen un logro si tenemos en cuanta que las mujeres representan el 60 % de las personas más pobres a nivel mundial, luego nos queda mucho camino no solo para la igualdad de oportunidades y la diversidad sino para eliminar la pobreza .

Debemos cambiar actitudes, formas de pensar, romper barreras y dejar de lado muchos falsos prejuicios y aprender de la sabia naturaleza que ha creado un dimorfismo sexual, punto clave en la evolución humana, luego aprovechemos las facultades diferentes de cada genero para tomar las decisiones más acertadas y encaminadas al éxito, donde desde luego el mundo saldrá ganando .

Afortunadamente en este sentido parece que algo está cambiando en las empresas, así las tendencias actuales en contratación confirman que se buscan perfiles de competencias fuertes en todos aquellos aspectos relacionados con la estrategia empresarial (comunicación, dirección de personas, motivación, delegación, coaching, trabajo en equipo) y con la eficacia personal (iniciativa, creatividad, intuición, optimismo, gestión del tiempo, gestión de la atención, gestión del estrés, autocrítica, autoconocimiento, mejora personal, autocontrol, toma de decisiones, equilibrio emocional e integridad).

Tanto unas como otras son hábitos que se desarrollan especialmente en un ámbito de relaciones desinteresadas como es la familia. En el entorno familiar se refuerzan algunas competencias intratégicas hacia el ámbito laboral, tales como: comunicación, optimismo, integridad, autocrítica, respeto, igualdad,  autoconocimiento y equilibrio emocional; y es en el trabajo donde se desarrollan otras competencias que revierten en el ámbito familiar: motivación, trabajo en equipo, delegación y negociación.

Competencias estas muy desarrollas en la mujer, a quien le gusta fomentar el trabajo en equipo entre sus compañeros y compañeras de trabajo. A diferencia de muchos hombres, las mujeres no ven la participación y la delegación como una amenaza a su autoridad, si no como una parte integral de su papel directivo.

Podemos concluir  que  es obligación de todos allanar el camino para lograr  la  plena integración de la mujer ya que va a ayudar a implantar una visión de la empresa verdaderamente humanista, basada en sus capacidades emocionales, y mucho más acorde con lo que exigen los tiempos que corren, donde se hace imprescindible para alcanzar el éxito en cualquier faceta de la vida, el cultivar tres dones que todos tenemos: amor en toda aquella actividad que se realiza, pues te da valentía, fuerza y determinación; mesura, pues te hace generoso, ecuánime y justo; humildad, dejar de lado el ego personal para convertirte en un autentico líder.

Acerca del autor

Ligado al mundo de la Tecnología desde 1980 en el que con 8 años intuyo que tras los botones de la consola Nintendo de la serie Game & Watch se esconde toda una nueva forma de interaccionar con mi entorno, paso mi infancia y adolescencia pegado a un ZX Spectrum, hasta que en la década de los 90 decido cursar la carrera de Informática en la Universidad de Deusto, que complemento con un Master en Ingeniería del Software.En 1995 comienzo mi etapa profesional,en el diseño y desarrollo de páginas web para una incipiente internet, y en 1996 decido formar parte de la aseguradora AXA con el objetivo de impulsar tecnológicamente uno de los primeros Contact Center del sector asegurador en España. A partir de este momento comienzo mi etapa como #INTRAEMPRENDEDOR en la que durante 20 años he liderado y formado parte de más de un centenar de iniciativas innovadoras que, a coste cero, han logrado la mejora de decenas de procesos internos con el consiguiente ahorro económico. Todo esto ha sido posible, gracias a un reducido, pero eficaz y comprometido equipo de entusiastas tecnológicos que me rodea y a la aplicación de técnicas de “intraemprendimiento de guerrilla”.Como buen intraemprendedor he formado parte de multitud de iniciativas externas, para poder incorporarlas a mi Organización.Si hay algo que me apasiona, es la innovación social para mejorar el mundo, lo que me ha llevado a coordinar multitud de iniciativas solidarias.

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