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Hemos perdido el presente. No condenemos el futuro

Hemos perdido el presente. No condenemos el futuro

Escribe: Sabin Azua. Socio Director de B+I Strategy.

Pido disculpas de antemano a los lectores por un título de carácter pesimista que no suele ser la tendencia natural de mis escritos. He recogido esta frase de una intervención de un buen amigo, Axel Olesen – Presidente de Next Nordics, una empresa de prospectiva danesa –en referencia a Europa. Siento estar de acuerdo con él.

Siendo un ferviente partidario de la integración europea y de la necesidad de consolidar un espacio político, económico y social potente que permita el diálogo competitivo con el resto del mundo, asisto con desánimo a la contemplación de una Europa sin rumbo, sin establecer su papel a desempeñar en el nuevo escenario, gobernada sin liderazgo, en manos de “contables” sin ideas de futuro, poco respetuosa de la identidad de las naciones y regiones que la componen, etc. Esto es lo que nos hace perder el presente.

Seguimos siendo arrogantes y presumidos. Pensamos que Europa es el centro del mundo. ¡Que equivocados estamos!  Sólo hay que acudir a reuniones internacionales en otras geografías para ver que las referencias a Europa como motor van disminuyendo, que las naciones emergentes nos miran cada vez con mayor lejanía.

Me recuerda una frase que escribí hace muchos años cuando estudiaba el MBA en un examen sobre el caso en el que se centraba en la derrota de Polaroid ante Kodak: “me enorgullecí tanto de mi obra, la considere tan inmutable y verdadera, que me olvidé de mirar alrededor donde hubiese comprendido fácilmente que el mundo y mi obra seguían caminos divergentes”.

Europa, China y Estados Unidos pesarán lo mismo (de acuerdo con previsiones de organismos internacionales) en el PIB mundial en 3 años. Es una situación sin parangón en la historia de los últimos siglos. Tenemos que reaccionar y generar un nuevo proyecto europeo que construya sobre la capacidad de generar riqueza, la justicia social, la educación y el conocimiento y una mayor capacidad de diálogo interno y con el resto del mundo.

Mi alegato es que no debemos perder el tren del futuro. Debemos cuestionarnos seriamente ¿de qué va a vivir Europa en este siglo? ¿Cuál es nuestro papel en el nuevo orden internacional? Tenemos que construir una Europa que rompa la dinámica actual de políticas cortoplacistas, que se reinvente de abajo-arriba, que incorpore las diferencias notables de las distintas naciones y regiones del continente, que refuerce las capacidades del mercado interior, que desarrolle mecanismos de generación de valor añadido en sus industrias y servicios, que dialogue más activamente y más noblemente con otras regiones del mundo, etc.

Debemos construir sobre nuestras capacidades básicas: el indudable binomio generación de riqueza-cohesión social (notablemente más equilibrado que en otras regiones del mundo), en nuestro sistema educativo y de conocimiento, en la incorporación de valor añadido a nuestros productos y servicios, en la capacidad de transformación de conocimiento en productos, en la incorporación de las tecnologías convergentes a nuestros sectores tradicionales, en la cooperación con otros agentes, en la generación de modelos de negocio creativos, etc.

Necesitamos poner Europa en marcha sin pérdida de tiempo. Vamos a necesitar líderes comprometidos, con visión de futuro y con proyectos sólidos que ilusionen a la sociedad. En este sentido el panorama no es muy alentador. No hay líderes reconocidos que muevan el proceso de transformación. No necesitamos burócratas, requerimos de personas con pasión, visión, convicción y ejemplaridad con carácter urgente. Cómo decía Gabriel García Márquez: “Sólo soñando y comprometiéndonos a vivir lo soñado, encontramos la verdadera identidad de la sociabilidad humana”.

Acerca del autor

Especialista en modelos de distribución de seguros, fusiones y adquisiciones, socializador del conocimiento, Comunicador y conferenciante.Ex Consejero – Director General de AXA AURORA VIDA, Ex DG de AURORA, Ex Consejero de sociedades participadas del BBVA. Asesor de entidades aseguradoras en varios países europeos y de Corredurías internacionales.Licenciado en Derecho por la Universidad de Deusto, Curso de Post grado en Dirección de empresas de UC Deusto.

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1 comentario

  1. academias pendulo

    que triste resulta la situación actual. No solo que otras zonas del mundo estén por delante, que eso a mí me da igual, sino que vamos para atrás y no se ve ninguna salida ni a corto ni a medio plazo. Si Europa no sabe de que va a vivir en este siglo pues menos los europeos, cada vez con menos opciones.
    Que Dios nos pille confesaos!

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