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Centro Zaragoza, madurez de un proyecto con visión estratégica

Centro Zaragoza, madurez de un proyecto con visión estratégica

logoCertEstos días pasados he leído en la prensa especializada que el Centro Zaragoza con sede en Pedrola (Zaragoza) había conseguido autofinanciarse al 100%.

Para mí, que en nombre de Aurora Polar participé junto a compañeros y amigos que recuerdo como José Mari Alvear (Seguros Bilbao), Pedro Luna (Winterthur) y José María Sampietro (Mutua General), en el acto fundacional en el ya lejano 1 de julio de 1987 que tuvo lugar en la anterior sede de Icea, es una enorme satisfacción comprobar que después de 22 años haya llegado a la autofinanciación, a la madurez y esté prestando un servicio impagable a la investigación sobre la seguridad vial y a la racionalización de los costes de reparación de daños, entre otras actividades fundamentales.

Tengo que recordar también que quien diseñó el proyecto del edificio fue Joaquín Sicilia, arquitecto aragonés que se volcó con tanto o más entusiasmo que nosotros mismos.

En aquellas fechas ya lejanas era frecuente que los dirigentes del sector nos intercambiásemos información, compartiéramos puntos de vista sobre estrategias a seguir o como mejorar la gestión, etc. Todavía no habían llegado las consignas de no participar en foros colectivos y de participar hacerlo para imponer posturas y no para compartir.

La puesta en marcha del Centro Zaragoza, en unos tiempos de malísimos resultados en el automóvil, fue un acto de visión estratégica porque el sector necesitaba tener un instrumento de investigación de la seguridad vial y de los costes de reparación homologable a los que ya existían en muchos países europeos y americanos. Tengo que dar testimonio que muchos directivos de la época criticaron el proyecto por considerarlo mastodóntico. Era curioso que las críticas vinieran generalmente de aquellos que no aportaban ni un duro. Por eso me atrevo a decir que el proyecto tuvo un fundamento de generosidad por parte de las Compañías fundadoras que mantuvieron durante muchos años los gastos corrientes por la sencilla razón de que las actividades generadoras de ingresos eran escasas.

Supimos poner las bases de un “edificio” sólido y ahora los que lo dirigen y menciono de manera especial la buena mano y capacidad de gestión de José Manuel Carcaño, lo han consolidado y mejorado.

Se dice que la crisis actual se debe a la falta de valores en el tejido empresarial y en sus dirigentes. No quiero juzgar si ello es cierto pero sí quiero recordar públicamente algunas vivencias profesionales que me enriquecieronczpersonalmente y que pueden ser ejemplo de acciones colectivas necesarias en los tiempos que corren.

Termino, animando a alguno de los demás protagonistas de aquella época, que sé que de vez en cuando me leen,  a que aporten su propio testimonio que complemente el que yo acabo de dar. Seguro que habrá personas que lo agradecerán por lo que tenga de enriquecimiento empírico.

Acerca del autor

Especialista en modelos de distribución de seguros, fusiones y adquisiciones, socializador del conocimiento, Comunicador y conferenciante.Ex Consejero – Director General de AXA AURORA VIDA, Ex DG de AURORA, Ex Consejero de sociedades participadas del BBVA. Asesor de entidades aseguradoras en varios países europeos y de Corredurías internacionales.Licenciado en Derecho por la Universidad de Deusto, Curso de Post grado en Dirección de empresas de UC Deusto.

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