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Estamos seguros

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“Estamos Seguros 2017”

Por Enrique González, Actuario y miembro de Community od Insurance

El pasado 7 de junio , UNESPA presentó el informe de su actividad como sector económico de relevancia que es para el PIB español.

El foco de atención del informe, este año, se ha puesto en la gestión del ahorro por el sector asegurador; del ahorro de los casi 10 millones de españoles, que han depositado su confianza en el futuro, y de sus ahorros de cara a su vida como jubilados en el mundo del seguro.

Parece que en la guerra del ahorro, que parecía perdida para el sector, los aseguradores van ganando más de una batalla a la banca. Es, sin lugar a duda una muy buena noticia.

El negocio del seguro, ha sabido adaptarse a un mercado de tipos de interés bajos, buscando alternativas que lo hacen atractivo, más que otros tipos de inversión a largo plazo en el mundo de la banca. Cada persona es un mundo complejo, pero cuando se trata de gestionar su ahorro, la complejidad, añade el temor a la pérdida económica, de lo que tanto ha costado acumular. El seguro ofrece las múltiples formas de ahorro rentable que cada complejidad personal requiere.

Lo complejos que somos todos, a la hora de buscar seguridad para nuestros ahorros, los requerimientos de rentabilidad, financiera y fiscal que nos parecen siempre insuficientes; hasta que confirmamos que no hay nadie que ofrezca más; es una realidad constatable a la vista de los datos que reflejan el estudio, que sobre el perfil del ahorrador, ha realizado e incluido UNESPA en el Informe “Estamos Seguros 2017”

Ciertamente la gama de productos de ahorro, finalista y no finalista, que ofertan los aseguradores, es amplia. Los hay con desgravación fiscal de rendimientos, con desgravación fiscal de aportaciones, sin desgravación fiscal, con garantía de tipo de interés, sin garantía de tipo de interés, con garantía de las aportaciones, y sin ninguna garantía de rentabilidad ni beneficio.

Creo que en pocas actividades económicas se puede hacer realidad una formula tan variada de posibilidades, a gusto del consumidor y de su perfil de riesgo a la hora de gestionar su ahorro, como las que ofrece el mundo del seguro.

Naturalmente, a mayor riesgo de inversión, mayor posibilidad de rentabilidad. No ha de sorprender a nadie; tampoco es una sorpresa que exista un nutrido grupo de personas que no quiera sorpresas con sus ahorros. Estos perfiles de odio y amor al riesgo, están repartidos casi de igual forma entre hombre y mujeres, en forma similar en todos los productos de este mercado.

Lo que si me llama la atención es la infidelidad del consumidor con el ahorro. Me explico. Es razonablemente lógico, que un 12,74% de los clientes de seguros de ahorro mantenga vivo el contrato después de 10 años. Lo absurdo es que se realice un contrato de ahorro y en los dos primeros años, el 43,26% de la clientela lo cancele. Podemos admitir que una pequeña parte de ellos suscribió contratos de depósito a un año, con o sin renovación posible. De otra manera, ¿Alguien puede pensar que con esta forma de hacer las cosas se puede ahorrar?

A los casi 4 millones de ahorradores de seguros que así actúan. ¿Qué se les paso por la cabeza al suscribir los contratos?¿Acaso les obligaron a suscribir los contratos? ¿Les hicieron unas pólizas por encima de sus posibilidades de ahorro?

Esta es una de las lacras más lacerantes, en mi opinión, de los contratos de ahorro. Nadie puede pensar en obtener, no ya una rentabilidad mínima, es normalmente una perdida segura para el cliente; un contrato de ahorro que se cae en el segundo año es un mal negocio para el asegurador y una fuente de desprestigio el distribuidor. Es con seguridad, una mala experiencia para el cliente, que escaldado, costara hacer regresar  al sector de seguros de ahorro.

Estoy convencido que conseguir la fidelización de este 43% de infieles caídos en 2 años, es un buen objetivo de futuro para el sector del ahorro en seguros, que mejoraría las tasas de permanencia del ahorro en el sector y consecuentemente el volumen de ahorro gestionado.

Sorprende ver también, la poca afluencia de clientes a los productos unit linked. Sabemos que son el medio de aumentar la rentabilidad del cliente, pero no terminamos de conseguir convencer a la mayoría de la clientela. Quizá hay que darle una nueva vuelta al modelo, incorporando con más contundencia, la garantía de las aportaciones realizadas.

Sí, bajará la rentabilidad del producto, pero aumentará la incorporación de clientes con bajo perfil en la asunción de riesgo de inversión. Ahora que el mercado de tipos está bajo es la ocasión; no se podrá hacer cuando los tipos suban.

Acerca del autor

Somos una Empresa de comunicación y gestión del conocimiento asegurador en RED dirigida a las empresas y profesionales iberoamericanos, especializada en Comunicación Corporativa, Gestión del Conocimiento, Consultoría Estratégica y Eventos para la Industria Aseguradora.

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