Julio Lorca, de DKV, plantea los retos de la salud y su protección

Julio Lorca, de DKV, plantea los retos de la salud y su protección

IWC2018
“¿Tienes sentido que pague un seguro anual para mi Harley-Davinson si esta sólo la cojo algún que otro fin de semana? ¿No sería lógico que desde mi móvil pudiera encender y apagar mi póliza sólo para aquellos días en que vaya a utilizarla?”

Julio Lorca, Director de desarrollo de DKV, participará en Insurance World Challenges 18 el próximo 15 de marzo en Madrid, en la Real Fábrica de Tapices.

Hemos querido conversar con él y descubrir algunas de las claves de su intervención en el panel “Contribución de la tecnología en la mejora del bienestar”.

COI. Queremos que nos expliques ¿Cuáles son los factores, retos y oportunidades a los que está enfrentando la industria aseguradora?

JL. En mi opinión, el mundo del aseguramiento en general va a vivir cambios como los acontecidos en otros sectores clave de la economía como por ejemplo la banca. Estos vendrán en esencia de dos factores vinculados: de un lado la emancipación de un ciudadano cada vez más formado, informado y tecnificado; y de otro, la convergencia en cadenas de valor conjuntas, que integren los intereses convergentes de los clientes.  Esto lo veremos en nuevas formas de personalizar productos o en la convergencia de modalidades de aseguramiento. En el primer caso, por ej. ¿Tienes sentido que pague un seguro anual para mi Harley-Davinson si ésta sólo la cojo algún que otro fin de semana? ¿No sería lógico que desde mi móvil pudiera encender y apagar mi póliza sólo para aquellos días en que vaya a utilizarla? En el segundo caso: Si el fabricante de mi coche va poder mantener una telemonitorización permanente de mis hábitos de conducción, a través del internet de las cosas, ¿No sería lógico que el seguro del coche fuera incluido en la compra del vehículo como una mejora? Cosas como estas, que ahora nos pueden parecer inverosímiles, estarán pronto en las mesas de debate.

COI. ¿Cómo ves el mercado de la salud en España y cuál es el posicionamiento de DKV Seguros, desde una perspectiva de innovación?

JL. Nuestra compañía, como el resto de los seguros de salud deben prepararse a conciencia para la próxima década. De una parte, la llegada del grueso de los boomers a la edad de jubilación en 2020 (aquellas personas pertenecientes a la generación baby boom), representarán una fuerte tensión para los planes de cobertura en general; pero en especial, en todo lo que se refiere a polipatología y la cronicidad. Al tiempo, este reto se solapará con una medicina más personalizada e hipertecnificada. El camino ya abierto se centra en cambiar la mentalidad general desde una visión asistencialista centrada en paciente o enfermo hacia otra centrada en la “salud positiva” y en las personas. No tiene sentido sólo actuar cuando el daño ya está hecho, o gastar miles de recursos para atender casos que se podrían resolver con un simple chat. Las evidencias apuntan a que un 75 % de las consultas ambulatorias podrían ser sustituidas con garantías por una e-visita, o que un 45 % de las hospitalizaciones por descompensación de insuficiencias respiratorias o cardiacas podrían haberse evitado. El seguro de salud debe dejar de ser visto como un intermediario que mueve el dinero, cobrando una prima al cliente y pagando más tarde al proveedor asistencial que le ha atendido al enfermar. En su lugar deberá transformarse en un socio que acompañe a sus clientes en el día a día ante el reto común de mantener el mejor grado posible de bienestar, activando con sus activos de salud y favoreciendo su auto-cuidado.

COI. ¿Hay suficiente conciencia en la sociedad de la necesidad de hacer una vida más saludable, en qué consiste?

JL. En los trabajos que estamos realizando a partir del lanzamiento de la app “Quiero Cuidarme”, creemos que el problema es más complejo que la mera falta de información o toma de consciencia. Nuestro Índice de vida saludable ofrece una valoración integrada de la forma en que cada persona está asumiendo riesgos evitables, que más tarde podrían degenerar en enfermedad. A partir de ahí ofrece planes personalizados para cubrir la brecha entre el estado de salud reflejado, y el que sería el óptimo, según las bases científicas de evidencia, para su edad, sexo y circunstancias concretas. Pero volviendo a la pregunta, la mayoría de las personas que usan Quiero Cuidarme, tiene la formación, información e incluso la consciencia que “deben hacer algo”. Sin embargo, muchos de ellos fracasan tras un tiempo de buenas intenciones. Lo describen como “algo invisible que puede más”. Tras esto, parecen subyacer elementos relacionados con el control de las emociones, el estrés… y el poder de las rutinas adquiridas. Pronto incorporaremos novedades importantes en el campo que muchos asocian con el fenómeno de la resiliencia. Por tanto, deberemos combinar conocimiento en neurociencias para avanzar en nuestro empeño de ser parte activa en la búsqueda del bienestar y la felicidad de quienes confíen en nosotros.

“Pronto incorporaremos novedades importantes en el campo que muchos asocian con el fenómeno de la resiliencia. Por tanto, deberemos combinar conocimiento en neurociencias para avanzar en nuestro empeño de ser parte activa en la búsqueda del bienestar y la felicidad de quienes confíen en nosotros.”

COI. Qué está cambiando en el tratamiento de las enfermedades desde una perspectiva más humana y personal?

JL. El sistema de atención sanitaria heredado se ha caracterizado hasta ahora por su tremenda especialización y disgregación. Es lo que pretendemos revisar cuando hablamos de construir la salud desfragmentada. La persona debe ser entendida como un todo, y no como una suma de piezas que hay que reparar cuando se estropean. La salud va mucho más allá del hospital o del centro de atención primaria: está en la calle, en el lugar de trabajo, en los ratos de ocio. Pero respondiendo a tu pregunta, incluso cuando éstas enferman, debemos entender su asistencia más allá de los actos clínicos que conforman su atención. Los resultados de nuestro trabajo deben empezar a medirse en la forma en que contribuyan a generar salud para cada persona, más allá de si ofrecemos tal o cual actividad asistencial. No es una cuestión de volumen, sino de generación de valor. Se trata de pasar de atenderles como pacientes, a sentirles como personas.

“El sistema de atención sanitaria heredado se ha caracterizado hasta ahora por su tremenda especialización y disgregación. Es lo que pretendemos revisar cuando hablamos de construir la salud desfragmentada.”

COI. ¿Puedes indicarnos cuáles son las tres razones por las que no debemos perdernos el Insurance World Challenges 2018?

JL. Creo que es un momento crítico antes la cercanía del 2020, por la razones que he comentado, y debemos comenzar a reflexionar no sólo desde la técnica actuarial o desde la estrategia comercial, sino sobre la forma en que vamos a abordar el reto conjunto ante el cambio de paradigma que se avecina. Nuevos “players” o entrantes están tomando posiciones ante el conservadurismo y pasividad de gran parte de nuestro sector. En estos días hemos conocido los pasos dados por gigantes como Amazon, que ven en la salud un nicho de oportunidad por su capacidad de llegada al cliente final y su facilidad para trabajar con analítica y big data. Si no tomamos las decisiones adecuada, otros lo harán en nuestro lugar.

“Nuevos “players” o entrantes están tomando posiciones ante el conservadurismo y pasividad de gran parte de nuestro sector. En estos días hemos conocido los pasos dados por gigantes como Amazon, que ven en la salud un nicho de oportunidad por su capacidad de llegada al cliente final y su facilidad para trabajar con analítica y big data. Si no tomamos las decisiones adecuada, otros lo harán en nuestro lugar.”

En segundo lugar, por las razones antedichas, debemos aprovechar este tipo de encuentros para diseñar estrategias de competencia cooperativa o coopetition. Hay muchas cosas que no podemos resolver cada uno por separado. Dejamos nichos de oportunidad para terceros, porque no somos capaces de ponernos de acuerdo en elementos básicos necesarios para afrontar los nuevos mercados. La historia demuestra que son esos “oceanos azules”, lo que permiten que otros acaben dominando un mercado tradicional, en el que acaban imponiendo sus “nuevas reglas”.

Por último, y no menos importante, porque podremos saludar a muchos amigos que se dan cita antes oportunidades como esta.

Acerca del autor

Somos una Empresa de comunicación y gestión del conocimiento asegurador en RED dirigida a las empresas y profesionales iberoamericanos, especializada en Comunicación Corporativa, Gestión del Conocimiento, Consultoría Estratégica y Eventos para la Industria Aseguradora.

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