Preparar la jubilación, con Fondos, Pensiones y Seguros

Preparar la jubilación, con Fondos, Pensiones y Seguros

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEscribe: Pilar Castillo, Directora de Vida y Salud de santalucía Seguros

Llevamos ya un tiempo demasiado largo, escuchando mensajes sobre el futuro de las pensiones, tres pilares de base; que nos causan inquietud, desasosiego y hastío. Terminamos sin saber que nos quedará de pensión pública, si nos queda algo;  cuando transcurrida la vida activa afrontemos la vida de jubilados, que oído lo que se cuenta; más que jubilo puede ser para muchos un valle de lágrimas y dificultades económicas.

En lo que todos coinciden, es en que tenemos que preparar por nuestros propios medios y con sacrificio, el ahorro adicional para obtener como jubilados unas rentas complementarias de la pensión pública; que nos permitirán mejorar las estrecheces, que como jubilados nos anuncian. Es el tercer pilar, el segundo aún no existe, pero existirá.

Hay que tomar conciencia, ahorrar para nuestra  jubilación, es un sacrificio

Es el momento de tomar conciencia de lo inapelable de este mensaje, cuando nos tenemos que plantear como podemos abordar este sacrificio del consumo actual, para ahorrar de cara al futuro incierto.

Pues el mercado financiero, nos ofrece muchas y diversas las fórmulas  como alternativas válidas; en principio todas rentables y seguras, unas más que otras, de cara a lo que se ha dado en llamar, el ahorro finalista para la jubilación.

Son muchos, con muchísimos nombres, con principios técnicos, financieros, y actuariales muy diferentes. Todos los conocemos de oídas; Fondos de pensiones, Fondos de Inversión, seguros de ahorro tradicionales, menos tradicionales, de inversión, depósitos bancarios, planes de ahorro y carteras gestionadas de acciones; son la lista habitual de la oferta a este fin.

Naturalmente, con grandes diferencias de tratamiento en lo que a ventajas fiscales se refiere,  para ellos. Pero si algo es evidente, por la popularidad, son exclusivamente las ventajas fiscales las que parece se llevan el gato al agua en materia de ahorro finalista de jubilación.

Si, esta también el mundo inmobiliario, pero últimamente parece que está aún más desprestigiado que el financiero; es por ello que lo obviaremos como ahorro finalista, por el momento.  Además ya tenemos todos mucho metido ahí; más que la media europea; claro que eso también nos evitara el gasto de tener que pagar un alquiler por la vivienda en nuestra situación de jubilados. También llegado el caso, podremos alquilarla para ayudarnos en el pago de la Residencia de la tercera edad en la que ingresemos, si llegamos a esa situación.

A los tipos actuales la rentabilidad no ilusiona a nadie

No es un secreto, que el seguro de ahorro tradicional, con tipo de interés técnico garantizado, ha sido en el pasado, la estrella en este objetivo; pero en la actualidad, tal como está el patio de los tipos de interés, este producto está en perdidas, para el cliente y/o para el asegurador; pues los gastos de gestión y comercialización no permiten ser absorbidos por la rentabilidad obtenida por los tipos de interés de la renta fija. Al límite permiten sanear las cuentas para el asegurador, con las penalizaciones de rescate los primeros 4 o 5 años; en cuyo caso el que pierde es el cliente. La liquidez tiene un coste que el cliente paga.

Los Fondos de Inversión, son una opción también valida a este fin, además, si se tiene un buen asesoramiento profesional y una clara visión del largo plazo,  la mayoría de ellos nunca han tenido pérdidas a largo, y han sido extraordinariamente rentables. Pero debemos de tener claro, que no hay garantías de rentabilidad; son productos con la calificación 6/6, normalmente, en cuanto a riesgo financiero; salvo que se trate de fondos de inversión monetarios o en renta fija. Tiene liquidez inmediata, a precios de mercado, con el coste fiscal correspondiente.

En esto de los fondos de Inversión, conviene no perder de vista  que los expatriados, las personas con movilidad internacional por cuenta de las  empresas que los emplean, planifican la jubilación de estas personas, precisamente con Fondos de Inversión, al margen de la legislación fiscal y legal de los Planes y Fondos de Pensiones. Ello porque precisamente la movilidad internacional que desarrollan durante la mayor parte de su vida profesional no les permite tener ninguno que cumpla con la legislación que los afecta en todos los países por lo que pasan. Esto lejos de ser un problema si se mira bien es un tesoro de ventajas; no hay límites, no hay trabas, son rentas de capital cuando se cobran, son líquidos, y no te impiden seguir trabajando incluso en la misma empresa.

La fiscalidad importa en la aportación y en el cobro del plan

También tenemos los Planes y Fondos de Pensiones; la estrella actual del ahorro finalista. Si esos que nos limitan la aportación máxima a 8.000 € al año, si nuestro nivel de renta lo permite, que nos ofrecen valores consolidados, que cambian con las oscilaciones del mercado, y que consecuentemente, no garantizan nada; salvo los Planes de Empleo. Pero la desgravación fiscal de lo aportado en el año, ya da una ventaja clara de rentabilidad al participe; mayor cuanto mayor es su nivel de renta. Claro que en el momento del cobro del plan, en capital o en renta se debe de hacer frente a la fiscalidad que fue aplazada en el periodo de las aportaciones. La liquidez está restringida, se hace a precios de mercado y tiene un coste fiscal. Además, si cobras de uno todo o parte por jubilación, ya no puedes aportar más, salvo para muerte y/o dependencia.

Los PPA, con el soporte de una póliza de seguro de vida,  tienen también estas mismas ventajas y los mismos inconvenientes, además estos si garantizan un tipo de interés; pero en este aspecto concreto, tiene los mismos inconvenientes que el seguro de ahorro tradicional.

Los PIAS y los SIALP, son unas rarezas de la legislación fiscal, con limitaciones en las aportaciones y obligación de permanencia en el tiempo, donde la ventaja fiscal está  en la exención del rendimiento obtenido al IRPF, si se cobra en forma de renta, en el PIAS y en forma de capital en el SIALP; con la ventaja de liquidez inmediata después del primer año, sin más inconveniente que someter los rendimientos al IRPF en el momento del rescate.

Luego ya solo nos quedan para abordar el ahorro finalista de jubilación,  los otros seguros;  los seguros Unit Linked y los Variable Annuities, que no han conseguido hasta la fecha una popularidad importante. Entraron en España en mal momento, con la bolsa en lo más alto y se les vino la crisis encima, con la consiguiente acumulación de pérdidas de valor, que determino la decisión de rescate  y la consecuente pérdida para los clientes.

Esta realidad, seguramente causada por un deficiente asesoramiento en la venta, y quizá la falta de acompañamiento y seguimiento del asesoramiento al cliente, precisamente cuando deberían haber recibido las explicaciones claras de su situación de cara a recoger sus rendimientos de inversión a largo plazo, devino en perdida sustancial para todos ellos, y descredito para el producto en España

Son la esperanza de rentabilidad con libertad total

Los Seguros de Unit Linked y los Variable Annuities, son extraordinariamente populares en la actualidad, en los países más desarrollados de nuestro entorno, y han de serlo aquí, si queremos hacer posible un mercado de ahorro finalista de jubilación, que adquiera las ventajas de la capitalización y de las plusvalías en bolsa.

La economía ha cambiado claramente, la renta fija no permite rentabilidades aceptables. Que un producto con el 1% de tipo de interés sea mejor que uno con el 0,5% a un año, no es una solución de futuro. Hoy, los asesores financieros luchan por mantener el ritmo de la evolución de un mercado financiero competitivo. Los intermediarios de seguros, tienen que hacer lo mismo, asesorar financieramente a los clientes, y acompañarles continuamente; de otro modo, el pastel se lo comerán los financieros, no los aseguradores, que seguiremos con las migajas.

Los Unit linked tienen un diseño similar al de los Fondos de Inversión  y al de los Planes y Fondos de Pensiones; no garantizan rentabilidad, y pueden tener minusvalías, incluso al límite, perderlo todo.  Pero sin duda son el complemento perfecto del sistema de pensiones público, brinda la misma seguridad a los clientes ante la posibilidad de pérdida que un Fondo de Inversión o un Fondo de Pensiones, y escapa a las dificultades de la longevidad.

En los Unit Linked puede incluirse una garantía sobre todo o una parte de la inversión pero mermara la rentabilidad. Como en los Fondos de Inversión, no se desgravan las aportaciones, no se limita la liquidez, y no hay carga fiscal si no hay rendimientos.

En definitiva, son productos de seguros con calificación de riesgo financiero 6/6,  con las ventajas fiscales de los seguros de vida, con la rentabilidad y capacidad de liquidez que aportan los fondos de inversión o carteras de valores en las que están invertidos. Estas ventajas fiscales vienen del tratamiento de los rendimientos obtenidos como rentas de capital, al tratarse de un seguro de vida disfrutan de mayores reducciones cuanto mayor sea su antigüedad.

Tiene además la posibilidad de seleccionar, el importe de la aportación mínima, extraordinaria o periódica, el tipo de coberturas adicionales que desea contratar (fallecimiento, invalidez, etc.) y el tipo de inversión (fondos de inversión, cartera de valores, etc.), que puede cambiar el cliente en cualquier momento a voluntad y sin consecuencias fiscales.

Frente a los Fondos de Inversión, la posibilidad de realizar aportaciones periódicas a la cesta seleccionada en la póliza, o a otra;  lo que contribuye más rápidamente a la posibilidad de diversificación que ofrece este tipo de productos, mientras que un Fondo de Inversión suele tener unas exigencias de aportación inicial mínima bastante más elevada,  lo que limita de alguna manera, esa capacidad de diversificación que ofrece un unit linked

Desde el punto de vista del inversor, enemigo de límites en importes y plazos, que desee diversificar inversiones con seguridad y rentabilidad, y con liquidez a voluntad, es muy interesante.

Para el asegurador es más complejo, la gestión del volumen de asegurados, con cestas de fondos diferentes y niveles de garantías distintas es complicada. La administración, control y gestión de este tipo de productos, es dónde reside el éxito de la oferta. La gestión de carteras de unit linked, tiene que estar preparada, tener equipo experto suficiente y la agilidad necesaria para interactuar con el cliente en todo momento, acompañándole, aconsejándole, recomendándole, ayudándole a gestionar sus decisiones.

En el actual momento económico del sector, este tipo de productos son una de las mejores soluciones para los aseguradores, al permitir mayor versatilidad que la que ofrecen los productos de ahorro tradicional, puesto que les permite adaptar rápidamente la oferta a las circunstancias del mercado, combinando la composición de las cestas, dependiendo del apetito de riesgo que tenga el cliente.

Para el cliente, modificar el nivel de riesgo de sus inversiones, en cualquier momento, a su voluntad, con un buen asesoramiento, si las condiciones del mercado cambian, modificando la distribución de la cartera dentro de las posibilidades que le ofrezca la composición de dichas cestas de inversión. Así, puede cambiar de activos de renta fija a renta variable, o a la inversa,  y realizar dicho cambio entre cestas, tantas veces como desee; sin tributar por ello, puesto que no supone rescate del seguro y no está sujeto a retención hasta el momento del cobro de la prestación o reembolso final.

Este tipo de productos ofrecen la posibilidad de una liquidez absoluta, puesto que se puede rescatar la inversión en cualquier momento. Incluso, si dichas aportaciones se rescatan en forma de renta, puede disfrutar de las bonificaciones fiscales como el resto de los productos de ahorro a largo plazo.

No obstante, no debe olvidarse, que en este tipo de productos la rentabilidad no está asegurada, depende de la evolución en el mercado, de la composición de las cestas, de la inversión a lo largo del tiempo, y que es el cliente quien asume el riesgo de la inversión.

El seguro de vida, una profesión de asesoramiento financiero

La gestión del asegurador ha de ser eficaz;  lo contrario implica  riesgo financiero que podría terminar en  las cuentas del asegurador por el simple hecho de no hacerlo bien, y que con ello se perjudique al cliente.

La comercialización correcta, pasa por asumir las recomendaciones de EIOPA relativa a las buenas prácticas para la divulgación de estos seguros.

En lo que concierne a la protección del consumidor, garantizar que los clientes reciban la información previa adecuada, que les permita ser capaces de tomar decisiones correctas a la hora de comprar este producto y mantenerlo en el tiempo.

El ahorro para asegurar la jubilación, va siendo una obligación; por el momento es una decisión personal total, pero en un futuro inmediato, la obligación dejará de ser en parte personal con la implantación del segundo pilar.

El Unit Linked es una forma de entender el mercado asegurador, donde las decisiones de los clientes, siempre serán las adecuadas a su sentir, si el producto vendido está adaptado a los diferentes perfiles de cliente, y lo hemos acompañado y asesorado permanentemente a lo largo de la duración del contrato. Esta es la clave, no basta con asesorar para vender y desaparecer; hay que seguir asesorando al cliente para que él, y nadie más que él, tome las decisiones que estime pertinentes.

Es nuestra profesión, hagámosla bien todos, solo así tendremos  un papel protagonista sin que nos hagan sombra los otros competidores, en la captación del ahorro finalista con la mirada puesta en la vida después de la jubilación.

Acerca del autor

Somos una Empresa de comunicación y gestión del conocimiento asegurador en RED dirigida a las empresas y profesionales iberoamericanos, especializada en Comunicación Corporativa, Gestión del Conocimiento, Consultoría Estratégica y Eventos para la Industria Aseguradora.

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