IWC19-01
IWC19-01
IWC19-01
Proyecto directiva MIFID, el comisario Barnier se opone al pago de comisiones a los consejeros financieros independientes

Proyecto directiva MIFID, el comisario Barnier se opone al pago de comisiones a los consejeros financieros independientes

 

Michel Barnier

Escribe: Carlos Biurrun

El pasado 27 de marzo el eurodiputado Markus Ferber, encargado de la redacción de las primeras enmiendas a la directiva MIF 2 (MIFID) en su informe se manifestaba a favor de mantener las retrocesiones (pago de comisiones) como forma de retribución para los asesores financieros independientes.

Parecía que se abría un camino de esperanza para quienes defienden esta postura. Sin embargo el Comisario Michel Barnier se ha expresado con rotundidad en contra de la manifestación de Markus Ferber.

En efecto, el Comisario Barnier, en carta dirigida, también el pasado 27 de marzo, a Michel Deruder, presidente de la Federación europea de consejeros de inversión financiera (FECIF) se manifiesta que “cuando el consejo se facilita mediante base independiente, los consejeros no deben recibir comisiones de terceros (proveedores de productos) por el servicio prestado al cliente”.

No se pueden extrapolar los debates que está habiendo alrededor de la directiva MIFID a lo que se pueda plantear cuando se inicien los debates y redacción de enmiendas de la futura directiva 2 sobre intermediación de seguros. Sin embargo no debemos olvidar que el Comisario Barnier es también el responsable de la regulación en materia de intermediación de seguros donde el criterio de defensa del consumidor predominará frente a cualquier otro.

Nuestra posición es clara, los intermediarios de seguros independientes, es decir, los corredores de seguros, deben prepararse muy bien para unos debates en materia de transparencia en la remuneración que pueden cambiarles completamente su status actual que pondría en peligro su estabilidad económica.

Sobre el tema de transparencia ver post de 3 de noviembre de 2011 y 29 de noviembre de 2011

Acerca del autor

Especialista en modelos de distribución de seguros, fusiones y adquisiciones, socializador del conocimiento, Comunicador y conferenciante.Ex Consejero – Director General de AXA AURORA VIDA, Ex DG de AURORA, Ex Consejero de sociedades participadas del BBVA. Asesor de entidades aseguradoras en varios países europeos y de Corredurías internacionales.Licenciado en Derecho por la Universidad de Deusto, Curso de Post grado en Dirección de empresas de UC Deusto.

Artículos relacionados

4 comentarios

  1. Rafa Velázquez Goya

    Buenas amigos. Viernes Santo de reflexión (hay tiempo para todo) me animan a trasladaros las mías como contribución a este interesante post de este gran blog.

    Lo primero que me trae a la cabeza es pensar en la conocida frase de ¿Qué es antes, el huevo o la gallina?… ¿la Transparencia o la Libertad?…

    ¿De verdad nos creemos que se defiende al consumidor regulando, en un sentido u otro, la remuneración de su asesor. LIBREMENTE elegido?…

    Sinceramente, como bien apunta mi buen amigo Carlos Lluch, si el criterio de defensa del consumidor es el que debe primar frente a cualquier otro (faltaría más), mucho y más importante camino queda por recorrer en la defensa de sus derechos, ante las inmisericordes imposiciones que otros canales, con el “mango de la sartén” como único argumento de ventas, nos realizan al vender, o mejor calzar, un seguro.

    Vientos nuevos parecen soplar (quiero ver) que llegan de Canadá o Gran Bretaña, donde se acotan esas arbitrarias prácticas de una u otra manera.

    No podemos apelar tampoco, a la inteligencia de los mercados, criterio subjetivo donde los haya, reforzando a mi modo de ver esa libertad de elección que siempre acaba poniendo a cada uno en su sitio y lugar, y que sin duda es el mejor derecho del consumidor final.

    Duro camino en cualquier caso el que nos espera para convencer al igualmente duro (parece) comisario Barnier; pero esperemos que vayamos finos (otro cantar que merecería otro post) a esa batalla que nos espera.

    En cualquier caso debemos estar preparados y evitar nos cojan con el pie cambiado; reinventando nuestros negocios con algo nuevo y distinto… o diversificando el que pueda… que también es otra opción: http://www.facebook.com/GoyaPamplona… 😉

    Un placer amigos, como siempre.

  2. Carlos Biurrun

    Estimado Nino: Este blog es un foro de conocimiento compartido sobre la gran actividad económica del seguro y que muchos amigos aportan sus buenas ideas, entre ellos nuestro compañero de Congreso, Carlos LLUCH. Te animo a difundir nuestro enlace entre tu entorno profesional. Será bueno para todos.
    Un abrazo, amigo.

  3. Domnino Rodriguez Moirón

    Me encanta la pregunta del Sr.lluch, persona que creo conoci un poco tarde o por lo menos que seguro me perdí muchas de sus reflexiones del sector al que pertenezco y que a partir de ahora procuraré no perder. No es inteligente.

  4. Carlos Lluch

    Tal vez necesitemos recurrir a la dialéctica hegeliana donde el acto mismo del conocimiento es la introducción de la contradicción.

    En cuanto nos ponemos a reflexionar seriamente en el modelo histórico de retribución de los mediadores en España resulta obvio que demasiados males proceden del hecho simple y llano de que quien retribuye es el cliente pero lo hace de forma opaca pues quien administra esa retribución es el asegurador en todos los casos.

    Ningún asegurador ha retribuido a un mediador con dineros que no procedieran de un cliente. Si alguien apunta a las “subvenciones” es fácil determinar también que se pagan gracias a un sistema diferido, con un modelo de comisionado futuro menor y (en algunos casos) con compromisos de devolución que alcanzan los 10 años en algunos contratos de agencia que he tenido oportunidad de conocer. En el modelo agencial es muy fácil que un esquema retributivo dirigido acabe canalizando las acciones comerciales hacia puntos que están muy alejados de los intereses del cliente: es célebre el caso de un asegurador de ahorro que pagaba un 60% de comisión a sus agentes a costa de unos rescates ciertamente terribles.

    El corredor, además, debiera guardar las formas. Cabe pensar que es libre en su decisión pero como en la película de Billy Wilder “La tentación vive arriba” es mejor mantener la escalera lejos del alcance de los más atrevidos que pueden olvidar con facilidad su fidelidad al cliente. No es nada cosmético que el corredor sea retribuido por la parte contraria en un negocio donde, además, está obligado a asesorar con independencia.

    Tal vez el caso más notable en nuestros días, de todos modos, lo representa la bancaseguros donde me pregunto si un consumidor firmaría pese a todas las presiones imaginables un seguro de vida riesgo a prima única financiado si supiera la pasta gansa que se embolsa el banco/caja que duplicará con el tiempo gracias al interés resultado de financiar el seguro a 35 años. Me pregunto si un ciudadano cuerdo aceptaría firmar un seguro de hogar que cuesta el doble que en el mercado libre si supiera por qué, exactamente, cuesta el doble. Engordar alegremente animales de granja es especialmente complicado cuando hay poco que poner en el plato propio.

    Así las cosas este tema tiene múltiples lecturas que comienzan en la sanidad que aporta la transparencia en todo negocio de intangibles. Uno no puede sino reconocer que el asegurado merece saber si su dinero va a cobertura o a los bolsillos de un espabilado a la par que el mediador profesional, responsable, con medios, merece ser retribuido acorde a su oferta concreta de valor y no al precio que fije un tercero asegurador. Un mercado inteligente sin duda se autoregularía de un modo perfecto.

    El problema es el siguiente: ¿es nuestro mercado inteligente?

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

2 × tres =