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Innovación y emprendimiento en el “tercer sector”

Innovación y emprendimiento en el “tercer sector”

Una forma inteligente de inversión retribuida y solidaria

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José Galíndez, Presidente de la Fundación EKI demuestra en el siguiente artículo que es posible conseguir una energía asequible, barata y no contaminante para todos, haciendo posible el objetivo nº 7 de la Carta de las Naciones Unidas.

Además nos presenta a todos los que queremos escucharle un plan muy bien estructurado, un sistema de financiación y remuneración a la inversión, una forma inteligente de generación de empleo y ayuda respetuosa a los países de Africa que necesitan entrar en vías de desarrollo.

Sin duda el planteamiento de la Fundación EKI se enmarca en los Fondos éticos y socialmente responsables y consideramos que puede encajar en las estrategias de inversión de las Compañías aseguradoras cumpliendo un doble objetivo, la rentabilidad y la solidaridad.

Los primeros contactos realizados nos llevan a ser optimistas sobre el proyecto en marcha de la Fundación EKI que será ampliamente presentado en Insurance World Challenges.

Carlos Biurrun, Presidente de Community of Insurance

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Energía asequible para todos

Acceso universal a la electricidad para 2030.

Nuestro objetivo final es consolidar un modelo de despliegue de infraestructuras eléctricas que sea imitable, escalable y replicable, y canalizar de esta manera una parte importante de la ayuda al desarrollo a la cobertura de esta infraestructura básica para el crecimiento económico como es la energía eléctrica. Trabajamos para conseguir el acceso universal a la electricidad en el año 2030.

Por José Galíndez, Presidente de Fundación EKI

  1. Innovación y emprendimiento en el “TERCER SECTOR”

La sociedad tiende a situar la innovación y el emprendimiento en el sector privado, en el desarrollo de nuevos productos y servicios. En los nuevos desarrollos tecnológicos que abren mercados antes inexistentes o propuestas disruptivas que cambian la manera en que funcionan determinados servicios, como el taxi, las reservas de viajes o la información.

Rara vez se nos pasa por la cabeza que pueda haber innovación relevante en el llamado “tercer sector”, en el campo de las organizaciones de ayuda al desarrollo, en el espacio del sin-ánimo-de-lucro. Pero lo cierto es que sí la hay y mucha en este sector. Y existe porque no es sólo la “mano invisible” de Adam Smith la que provoca desarrollo económico y progreso, esa mano que hace coincidir el interés particular con el general en los mercados económicos, según el pensador escocés. En el siglo XXI está superada ya esa interpretación.  El factor de progreso es la mano invisible de todas las personas que lideran procesos innovadores y emprendedores, y que, en su mayor parte, actúan no precisamente en razón de su lucro personal sino por un sentido del deber que les mueve a conciliar su pro­pia satisfacción con la de los demás.

  1. Fundación EKI – ¿Donación o financiación?

En Fundación EKI hemos querido superar el modus operandi imperante durante tanto tiempo por el que el mundo desarrollado dona bienes e infraestructuras al mundo en desarrollo, y aunque provocan alivio momentáneo, no generan mejoras permanentes que ayuden a salir de la situación precaria en que se encuentran.

Por eso, cuando en 2017 nos pusimos en marcha para suministrar electricidad a escuelas y centros de salud en el África Sub-sahariana hicimos una propuesta que parecía muy osada y agresiva: las instalaciones no se donarían, se financiarían a 20 años sin intereses. La realidad tres años más tarde y con veinte instalaciones en marcha es que la propuesta ha sido no sólo aceptada, sino abrazada con agradecimiento por nuestras contrapartes. Los receptores de las instalaciones no sólo valoran lo que tienen, pues deben pagar todos los años un reflejo del coste de la energía eléctrica que consumen, sino que se hacen propietarios de la instalación, la cuidan y protegen porque va siendo suya, y además perciben el ahorro sobre la factura de gasóleo que tenían que pagar antes para recibir un servicio con mucha peor cobertura.

  1. Monitorización: clave para el mantenimiento y la durabilidad

El contacto con los beneficiarios no se limita a recordarles todos los años su obligación con la anualidad, sino que EKI mantiene un contacto permanente con los equipos a través de la información que nos transmite la propia instalación a través de internet. De nuevo, tecnología e innovación que permiten una atención y un cuidado con impacto directo en la calidad y durabilidad del servicio. Desde Getxo y por internet estamos en contacto on-line con todas nuestras instalaciones para resolver incidencias, verificar el buen funcionamiento y utilización de los equipos y entender mejor las condiciones de utilización de los sistemas.

  1. Impact África: la escalabilidad del modelo

Estas novedades nos han animado a lanzar en 2020 un ambicioso plan para instalar 200 sistemas en escuelas y centros de salud durante los próximos tres años. Con un presupuesto de 5,2MM€, el modelo es ya el de una financiación plena, sin intereses para los beneficiarios, y con un interés modesto para los financiadores, que ya no son sólo los donantes de Fundación EKI, sino un conjunto de agentes del sector privado y del sector público, colaborando con “el tercer sector”. El primer vehículo que lanzamos desde EKI se llama “Impact África I”.

Hasta ahora, nuestros proyectos han tenido como destino la mejora de las instalaciones de misiones religiosas y ONGs, que hacen una labor impagable en el África Sub-sahariana. De tres horas diarias de servicio a través de un generador a gasóleo, pasamos a un servicio 24/7, con energía limpia, sin problemas de logística compleja del combustible, a un coste mucho menor que el de la factura del combustible al que sustituye. Con el nuevo plan pretendemos atender también a administraciones nacionales y regionales en sus esfuerzos por dar unos servicios educativos y sanitarios en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, concretamente los números 3 y 4.

  1. Acceso universal a la electricidad para 2030.

Nuestro objetivo final es consolidar un modelo de despliegue de infraestructuras eléctricas que sea imitable, escalable y replicable, y canalizar de esta manera una parte importante de la ayuda al desarrollo a la cobertura de esta infraestructura básica para el crecimiento económico como es la energía eléctrica. Trabajamos para conseguir el acceso universal a la electricidad en el año 2030.

Acerca del autor

Somos una Empresa de comunicación y gestión del conocimiento asegurador en RED dirigida a las empresas y profesionales iberoamericanos, especializada en Comunicación Corporativa, Gestión del Conocimiento, Consultoría Estratégica y Eventos para la Industria Aseguradora.

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