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Vivir deprisa no es de valientes

Vivir deprisa no es de valientes

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Escribe: Óscar Paz

Es sábado, media tarde, paseo sólo por Madrid, mientras voy pensando que ya queda poco para que finalice el invierno, la primavera ya está a la vuelta de la esquina, días coloridos y alegres, en los que es más fácil mantener el buen humor, la energía… Voy escuchando la canción “Viviendo deprisa” de Alejandro Sanz, forma parte del repertorio de canciones que me teletransporta hacia mis veinte años, mi mente comienza a traer recuerdos de esa época: mis primeros viajes con mis amigos, mi primer coche, mi primer amor, … es como si me encontraría dentro de una burbuja, ya no recuerdo ni que estoy paseando por Madrid… Sin embargo, algo se interpone en mi camino y me hace volver al presente, decenas de personas se agolpan en la acera, algo extraño ocurre, bajo el volumen de los auriculares y oigo unos gritos, parecen un hombre y una mujer discutiendo. Me abro camino entre la gente y veo la escena, es dantesca: la mujer en el suelo, medio desnuda y el hombre cogiéndola de los pelos y tirando de su ropa arrastrándola. El hombre parece agresivo y hay otro que parece amigo suyo que está alrededor. Pero lo que más me sorprende es que esas decenas de personas sólo miran, nadie hace nada y la situación va a peor, el hombre se pone más agresivo y tira cada vez más fuerte del pelo y de la ropa de la mujer… Doy un paso, dos pasos, tres pasos, me voy acercando hasta donde ellos, y me quedo a un par de metros. El hombre suelta el pelo de la mujer, yo no le miro, en este tipo de situaciones no conviene desafiar ni siquiera con la mirada, meto la mano en mi bolsillo y saco el teléfono, marco el 112: “Hola, estoy en la Calle Bravo Murillo, cruce con la calle XXXXXX, hay una persona agrediendo a otra”, me aseguro de que el hombre me oiga, y efectivamente, me oye, y le dice a la mujer: “Venga, vamos, que han llamado a la policía”.

En ese momento es como si el tiempo se congelase, durante cuatro o como minutos, el hombre repite esa frase varias veces, yo permanezco a dos metros suyo sin mirarles, y las decenas de personas siguen mirándonos. Las sirenas se empiezan a oír, dos coches patrulla aparecen, el resto os lo podéis imaginar.

Esto no pasaría de ser una mera anécdota, si no hubiera vivido episodios similares en lugares tan dispares como la remota isla griega de Serifos, un avión rumbo a New York, o en la Noble Villa de Portugalete. En estas situaciones todos teníamos claro que algo injusto estaba pasando y que contradecía la legislación vigente, pero nadie movía un dedo, vamos que sobraban leyes, pero FALTABA VALENTÍA.

Y es que si en el día a día no empezamos a aplicar cierta  VALENTÍA, por mucho que creemos leyes la solución no va a llegar por si sóla. Para mí las leyes son el marco, la visión “macro” de cómo debería ser una sociedad, pero en el día a día, cuando suceden este tipo de comportamientos, tenemos que aplicar la visión “micro”, es decir, SER VALIENTES, y defender no sólo lo que nos atañe a nosotros o a nuestro entorno más cercano, sino cuando seamos testigos de una injusticia.

SER VALIENTES, no significa ser agresivo, ni jugarse la vida, basta con reaccionar de la forma más inteligente posible ante una injusticia ajena. Un exceso de leyes en una sociedad o de normas en una empresa no la hacen más civilizada, ni más equilibrada, al contrario, pueden convertirse en una anestesia para el sistema de valores.

Ahora esto llévalo al entorno profesional, al personal o a donde quieras, llámalo violencia de género, desigualdad de oportunidades en el trabajo, las injusticias están por todos los lados, no sólo las grandes que salen por la TV, sino también las más pequeñas que presencias en tu día a día. No se trata de ir de justiciero por la vida, pero si de ser un poco más VALIENTE, de vivir la vida un poco menos deprisa (lo siento Alejandro 😉 y de pararnos más a ayudar a los demás cuando nos necesitan.

Es tan sencillo de explicar como está formula:

LEYES vigentes x VALENTÍA en el día a día = JUSTICIA, DIVERSIDAD Y EQUILIBRIO (en la sociedad)

NOTA: no quiero que penséis quer consideró el más VALIENTE del “mundo mundial”, al contrario tengo una sensación de ser un total cobarde en comparación con miles y miles de personas anónimas que diariamente se juegan hasta la vida en todo tipo de países por hacer la vida de millones de personas un poquito más digna. Este sencillo artículo es mi modesto homenaje a tod@s ell@s. Muchas gracias por inspirarme.

( Por si alguno quiere volver a sus veintipico años dejo aquí el video de “Viviendo deprisa”)

Acerca del autor

Especialista en modelos de distribución de seguros, fusiones y adquisiciones, socializador del conocimiento, Comunicador y conferenciante.Ex Consejero – Director General de AXA AURORA VIDA, Ex DG de AURORA, Ex Consejero de sociedades participadas del BBVA. Asesor de entidades aseguradoras en varios países europeos y de Corredurías internacionales.Licenciado en Derecho por la Universidad de Deusto, Curso de Post grado en Dirección de empresas de UC Deusto.

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