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Necesitamos reinventar el Seguro de Vida Ahorro

Necesitamos reinventar el Seguro de Vida Ahorro

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coiN.E. Aunque el seguro de vida ha arraigado en la sociedad española, especialmente a partir de mediados de los 90, no se puede decir que se hayan cumplido las expectativas altamente favorables. La posición activa de la banca ofreciendo seguros de vida ahorro a sus clientes utilizando sus ventajas fiscales ha sido la causa más importante del crecimiento de vida en los últimos 20 años. La mayoría de los agentes y corredores de seguros han estado de espaldas a la oferta y asesoramiento de estos productos.

El futuro del seguro de vida en todas sus modalidades, y de manera especial la de ahorro, puede ser muy positivo para el sector, tanto para las Compañías como para los mediadores. Para ello hace falta que los responsables técnicos de vida de las Compañías sean conscientes de que tienen que cambiar muchas cosas a la hora de diseñar los productos de vida tanto en los gastos imputables como en la gestión de las inversiones.

Además las acciones comerciales cerca de los agentes y corredores tienen que basarse más en la transparencia y disección técnica del producto que las meras presiones de marketing, – “tienes que vender X pólizas…”, “campaña del jamón más grande por cada X pólizas vendidas”, “viaje a Hawai por vender vida…”.

Los agentes y corredores tienen que profundizar y prepararse mejor en esta materia si de verdad quieren aprovechar la oportunidad y lo que es más importante, tienen que ser conscientes de que un cliente integral es más fiel que otro mono – producto.

 

EnriqueGonzález3Escribe: Enrique González, actuario y miembro de Community of Insurance

Algunas de estas ideas sobre las que llevamos tiempo insistiendo quedan reflejadas en el artículo de Enrique González que a continuación ofrecemos.

Quizá alguno recuerde que en los primeros días de enero, al hilo de las novedades legales, que imponían al Seguro de Vida la obligación de informar en el término de un año, sobre la rentabilidad esperada de la operación de seguro de ahorro, apuntaba ya las consecuencias que traería la posibilidad de que el seguro de Vida Ahorro entrase en rendimientos negativos para el tomador.

Entonces, seguro que “casi desbarraba”, en opinión de algunos, cuando manifestaba mi temor a que con tipos de interés por debajo del 2% y a la baja, las pólizas de Seguro de Vida ahorro en los que el tomador no asumía el riesgo de inversión, pudieran colocarse en situaciones de rentabilidad negativa, precisamente por la acción conjunta de la caída de tipos y de los recargos de gastos contenidos en la prima.

Cuando aquello escribía, no se había publicado aun la Resolución de 2 de enero de la DGSFP, (BOE del 9/01/2015), en la que se establecía ya un tipo de interés máximo para los planes de pensiones del 1.96%. La bajada es una pedrada de más del 50% respecto del 3.95% que tenía esta misma referencia en 2014.

Visto este nuevo tipo de interés y contemplando su serie histórica de los últimos 5 años, si además la comparamos con la evolución que ha tenido el tipo de interés máximo de referencia para el seguro de vida, podemos vislumbran un sombrío panorama.

 Tipo Interés Máximo
AÑOProv. Mat.P. Pensiones
20112,89%4,82%
20123,37%5,62%
20133,34%5,56%
20142,37%3,95%
2015(*) 1,39%1,96%

(*) Estimación de tipo de interés medio 4T2014 realizada por la DGSFP en Agosto 2014)

Sin fijarse mucho, es notoria la diferencia de tipos máximos fijados para el cálculo de las provisiones matemáticas y los fijados para planes de pensiones, siempre en pensiones por encima del 30% superiores respecto de los aplicables en el seguro. Es evidente que las garantías de tipo de interés pesan mucho.

El pasado 28 de febrero se publicó en el BOE el RD, que modifica el Reglamento de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados, para modificar, precisamente la forma de calcular el tipo de interés máximo para el cálculo de las provisiones matemáticas del seguro de vida.

Gracias a esta modificación, aparentemente se consigue, que el tipo de interés máximo se situé en el 1,91%, cuando por el sistema de cálculo anterior a la modificación, parece que se hubiera situado en el 1.17%. Nos alivia algo la situación, pero no nos resuelve el problema; hay que tomar otras medidas. El sector en general, tiene que tener iniciativas que le permitan salir de esta evolución de tipos a la baja que deteriora los productos de ahorro, y su futuro, y con ello nuestras cifras de negocio.

Lo que en enero, podía parecer una temeridad de opinión por mi parte, ya sí parece haber calado en el mercado; se empiezan ya a oír comentarios sobre pólizas de ahorro vida con rendimiento cero; bueno cero más PB. Pero esto no es una solución. ¿Qué cliente puede asumir esta política en un contrato de seguro vida ahorro? Así que se le muestren los tipos de interés de mercado y los recargos de gastos de la póliza, saldrá corriendo, ni atándolo conseguiremos retenerle.

Escribía entonces, y me temo que he de reiterar hoy, que en esta situación de tipos de interés de mercado, que además no ha tocado fondo y muy probablemente bajarán aun más, como consecuencia de las compras de deuda soberana y bonos de empresas que hace una semana ha iniciado el BCE, y que prolongará en el tiempo para hacer despegar la economía de la zona euro; no nos ayudará mucho a mejorar la rentabilidad para el cliente en estos tipos de seguro de ahorro, de interés garantizado fijo o variable, sino todo lo contrario.

El nudo gordiano de la problemática que se plantea en el seguro de ahorro tradicional, entendiendo por tal el que no traslada el riesgo de inversión al tomador, será, si ello nos va a obligar a una revisión profunda de los criterios y niveles de recargos de gestión de estos productos, reduciendo estos o cambiando las bases de aplicación, tanto los de gestión interna como los de gestión externa, rediseñando los productos. Puede aliviar pero no resolver el problema de rentabilidad.

Otra solución que ya apuntaba entonces, es la de mejorar la calidad de la gestión de los activos de respaldo de estos productos; buscando más rentabilidad en la renta variable, en la realización de plusvalías con la capitalización de bolsa, jugando al rebote de la renta variable, mejorando el modelo de gestión de valores, por su cuenta, que repercutirá en la rentabilidad ofrecida en productos en los que el tomador no asume el riesgo de inversión, y en la de gestión por cuenta de sus clientes, que también notara esta mejora.

Lo que parece claro es que no se podrá seguir con el modelo actual de gestión de activos, a lo seguro, sin riesgo de variación de valores.   La solución de ofrecer una participación en beneficios, tampoco ayudará, pues con los tipos de interés que ya tenemos y los que vienen de camino, no será posible obtenerlos a base de inversión de respaldo en renta fija.

De otro modo, solo nos quedan con atractivo los productos de ahorro con ventajas fiscales, pero la gran masa de clientes potenciales, no está por esta labor, pues no es su ventaja.

No queda más remedio que reinventar el seguro de vida ahorro, pues de lo contrario habremos perdido la batalla del ahorro no finalista, y este lo mantendremos en la medida que se mantenga
la ventaja fiscal, que también podría desaparecer a futuro, como ya se proponía en el informe fiscal de los expertos, previo a la reforma.

 

Acerca del autor

Especialista en modelos de distribución de seguros, fusiones y adquisiciones, socializador del conocimiento, Comunicador y conferenciante.Ex Consejero – Director General de AXA AURORA VIDA, Ex DG de AURORA, Ex Consejero de sociedades participadas del BBVA. Asesor de entidades aseguradoras en varios países europeos y de Corredurías internacionales.Licenciado en Derecho por la Universidad de Deusto, Curso de Post grado en Dirección de empresas de UC Deusto.

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