Importancia estratégica de la Formación Profesional

Importancia estratégica de la Formación Profesional

jose-iribasSobre el autor

José Iribas, José Iribas, (@jiribas ) es Director de Expansión Académica de UNIR y colaborador en la Fundación Atresmedia como experto en Formación Profesional. Editor del blog DAME TRES MINUTOS.

La importancia estratégica de la Formación Profesional y de los compromisos de sus distintos agentes

Hace ya años (y está siendo más subrayado en el marco de la denominada Cuarta revolución industrial) que los distintos análisis de entidades y organismos nacionales e internacionales vienen a coincidir en la importancia de contar con técnicos y cargos intermedios que, en gran medida, deberán haberse formado en el marco de la FP.

Una FP que necesitamos dinámica; innovadora; previsora de los ámbitos de interés estratégico y capaz de ofrecer especialización y flexibilidad a los perfiles de los futuros profesionales, dotándoles de competencias transversales.

Ya con ocasión de la presentación en nuestro país del Estudio de la OCDE, Las competencias más allá de la Escuela: Informe de síntesis, en abril de 2015, se recordó que entre 2010 y 2020 cerca de dos tercios del crecimiento del empleo tendrá lugar precisamente en la categoría “técnicos y profesionales“, la más vinculada a la FP.

El actual momento presenta interesantes retos a este respecto

  • Se va a precisar ocupar puestos de trabajo que aún ni existen. Otros, ya no se demandarán.
  • Los empresarios de la UE -incluyo, naturalmente, a los de nuestro país- en un alto porcentaje manifiestan no encontrar profesionales con las capacidades adecuadas.
  • Con los mercados globalizados y los rápidos desarrollos científicos y tecnológicos, las empresas necesitan la máxima competitividad. Y, para hacerla posible, nuevas capacidades y destrezas en sus contratados y una mayor flexibilidad y transversalidad en sus perfiles profesionales y competencias.

Es imprescindible, en este sentido, encontrar personas con las capacidades que demandan nuestras empresas, que les permitan innovar, ser competitivas y con ello generar empleo y desarrollo socioeconómico.

Nuestra prosperidad va a depender de la utilización óptima de nuestro capital humano.

En nuestro país contamos con un gran número de universitarios; sin embargo, todos los datos confirman un déficit en el número de personas formadas en FP.

Todo ello corrobora la relevante necesidad de puestos técnicos que no se logran cubrir. Y, mientras, contamos con unas tasas de desempleo juvenil insostenibles.

Esta Formación Profesional que no aprovechamos suficientemente, se erige, sin embargo, como la gran respuesta a nuestro presente y al futuro próximo.

La Comisión Europea insistía en la enorme importancia de la FP cuando el pasado 10-06-2016 presentaba su Nueva Agenda de las Capacidades para Europa Más información

En estos momentos, todos somos conscientes de que debemos trabajar en potenciar cuantitativa y cualitativamente nuestra FP como una alternativa de calidad, innovadora, una FP dinámica que se anticipe a las necesidades del mercado laboral, y que esté reconocida socialmente.

Esto nos lleva a otra cuestión. Me refiero a:

La importancia de que hablemos, debatamos y alcancemos un acuerdo sobre las necesidades de nuestra FP para un futuro mejor y cómo satisfacerlas

Todos los datos con que contamos sobre FP, sobre empleabilidad y emprendimiento, sobre las demandas de la sociedad y del mercado, deben ponerse de forma transparente y accesible a disposición de la ciudadanía, de sus entidades e instituciones. Y, en concreto y específicamente, de los sectores más directamente afectados.

Ello, con el claro objetivo de facilitar que estos reflexionen, compartan y propongan medidas para lograr esa Formación Profesional de más calidad, más competitiva y mejor percibida que necesitamos.

Este análisis, este diálogo sobre la FP del futuro, debe llevarse a cabo desde la perspectiva de, cuando menos, los cuatro agentes que tienen un protagonismo en dichas enseñanzas:

  1. Los que elaboran y aprueban los Planes de Formación Profesional y la regulan: las Administraciones.
  2. Los que la imparten: los Centros o entidades educativas, con sus equipos directivos y otros profesionales del ámbito docente o pedagógico.
  3. Los que escogen los estudios: los Alumnos y sus familias y
  4. Los empleadores: quienes contratan y también forman. Las Empresas: incluimos aquí a todos los agentes económicos y sociales.

Escribía Antonio Argandoña, profesor del IESE, en un artículo sobre FP, publicado el 28 de septiembre pasado en El Periódico que quizás deberíamos empezar sentando en la mesa de diálogo a estos agentes “para hacer un listado de compromisos”.

Coincido plenamente con él (la única salvedad es que él mencionaba a tres de los cuatro agentes, omitiendo al alumnado y sus padres, y yo los incluyo).

Interesa conocer la visión interna y ‘desde el exterior’ que, sobre materias propias o ajenas a sus competencias, cada sector tiene en relación con la FP (y/o con sus diversos agentes).

Solo así podremos encontrar respuestas -y compromisos- ante las preguntas que explícitamente formulaba el profesor Argandoña: “Tú, ¿qué vas a hacer? Y, para hacerlo, ¿qué necesitas que te dé este, y el otro, y yo? Y después, a trabajar. Y a dar cuentas”  Más información

Es importante avanzar en la tarea. No en vano, una parte de nuestro futuro está en juego, precisamente en este ámbito: el de nuestra Formación Profesional.

Acerca del autor

Somos una Empresa de comunicación y gestión del conocimiento asegurador en RED dirigida a las empresas y profesionales iberoamericanos, especializada en Comunicación Corporativa, Gestión del Conocimiento, Consultoría Estratégica y Eventos para la Industria Aseguradora.

Artículos relacionados

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

19 + 10 =