Dirigir con Pasión

Dirigir con Pasión

julian_gutierrezPor Julián Gutiérrez Conde, CEO de BIM

Según mi experiencia hay dos cosas esenciales para dirigir con éxito una organización y llevarla a destinos ambiciosos; el primero es enamorarse del  proyecto que se acomete y el segundo creer en las personas que componen su estructura. Ambas condiciones conforman la más sólida base para construir y añadir el resto de factores necesarios.

Puede parecer sorprendente lo que digo, porque cuando nos referimos a negocios todo parece circular en torno al eje nuclear del dinero  y del conocimiento. Y es cierto que estos dos factores son necesarios, pero en mi opinión deben sobreponerse sobre los primeros que he comentado.

Los emprendedores de éxito saben muy bien que disponer de los conocimientos y de fondos no es garantía de éxito. Si falta la ilusión y la energía de las personas, que son los fundamentos del esfuerzo y de la intensidad de trabajo, todos los fondos económicos no sirven de nada. Y los conocimientos tampoco.

Sin embargo si se dispone de la Energía que genera la Ilusión, al final las aportaciones económicas y los conocimientos pueden conseguirse. La Energía de las personas mueve montañas y conquista voluntades por su cualidad contagiosa.

He dirigido organizaciones en crisis con personas de conocimientos limitados cuya ilusión les ha impulsado a esforzarse y lograr metas  que parecían inalcanzables. Pero todo eso no hubiese sido posible si no hubieran percibido claridad y sinceridad en el mensaje directivo.

He trabajado también con empresas poderosas desde la perspectiva económica y en las que el conocimiento potencial era extraordinario. Sin embargo se mostraban apática. El virus de la dejadez y la prepotencia se les habían infiltrado en su ser y les inducía a una forma de vida anodina.

En ambas situaciones la activación energética es la clave. El combustible organizacional. Poner en marcha la regeneración y la persistencia para activar la sensación de logro, sólo es posible si las personas perciben honestidad y sinceridad en los retos que se visualizan. No puedes pedir a las personas que crean en ellas mismas si no perciben que tú crees en ellas.

No hay proyecto más complejo de dirigir que aquel en el que las personas han perdido la esperanza y la fe. Las organizaciones no se pueden reactivar sólo con dinero. Ni tampoco las dosis de sabiduría las ponen en movimiento. Pero todas son capaces de salir de la apatía si perciben ilusión en el proyecto y convicción en las personas.

Los seres humanos podemos percibir con más claridad de lo que suponemos, si se nos miente o se nos dice la verdad. Quien habla convencido se muestra sincero. Y las personas necesitan creer. En el proyecto que desarrollan, en para qué lo desarrollan, el por qué lo desarrollan y el con quien lo llevan a cabo.

Los Valores forman parte de lo “soft” en las personas. Pero son Energía en vena para las Personas y las Organizaciones.

Acerca del autor

Somos una Empresa de comunicación y gestión del conocimiento asegurador en RED dirigida a las empresas y profesionales iberoamericanos, especializada en Comunicación Corporativa, Gestión del Conocimiento, Consultoría Estratégica y Eventos para la Industria Aseguradora.

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